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martes, 9 de febrero de 2010

FEBRERO 11: La fiesta de Nuestra Señora de Lourdes se celebra hoy, día de su primera aparición. Muchos milagros de sanación están documentados.
El 11 de febrero de 1858, Bernardita, de catorce años, vio a una Señora vestida de blanco y con el Rosario. Estas visiones se repitieron 18 veces. “-¿Quien eres?”.
"-Yo soy la Inmaculada Concepción".

El Papa Benedicto XVI, oró así, en Lourdes: “Bernadette contempla esa sonrisa de María. Ésa fue la primera respuesta que la Hermosa Señora dio a la joven. En la sonrisa que nos dirige, se refleja que nunca abandona a quienes están enfermos. Esta sonrisa, reflejo verdadero de la ternura de Dios, es fuente de esperanza inquebrantable. El sufrimiento padecido rompe los equilibrios mejor asentados de una vida. Es un combate que el hombre no puede afrontar por sí solo. Es necesaria una presencia amorosa, íntima. Cristo y su Santísima Madre, la Inmaculada son, más que nadie, capaces de entendernos y apreciar la dureza de la lucha contra el mal y el sufrimiento.

(Orción) Santa María, tú que te apareciste, a la joven Bernadette, ‘tú eres la verdadera fuente de esperanza'. Como peregrinos confiados, llegados de todos los lugares, venimos una vez más a sacar de tu Inmaculado Corazón: fe y consuelo, gozo y amor, seguridad y paz. Muéstrate como una Madre para todos, oh María. Danos a Cristo, esperanza del mundo. Amén" (Benedicto XVI).

lunes, 8 de febrero de 2010

"¡Tú me has seducido, Señor, y yo me dejé seducir!...
Había en mi corazón como
un fuego abrazador..."
(Jeremías 20, 7.9)


¡ENAMORADOS DE CRISTO!

¡Enamorarnos de Cristo!...
¡Enamorarse, sí, estar como ido...
como quien no piensa en otra cosa,
porque, de amor, su corazón, está herido!...

¡Enamorados, enloquecidos...
como jóvenes, recién casados:
al amor unidos, pendientes;
entusiasmados, plenos y,
al mismo tiempo, serenos...
Y, en sus brazos, adormecidos!...

¡Señor, me lleno de tu amor y de tu vino...
Todo lo tuyo, hecho uno, con lo mío...
Sin tantas preguntas, porque...
tu Mirada, tu Corazón, son Divinos!...

¡Enamorado de Tí, Jesús
y rejuvenecido:
renuncio y olvido, porque
Tú me haces feliz...
Porque me siento atraído
y, contigo, mucho más que la renuncia,
es lo positivo!...

¿Qué importa, qué día muera?...
¿Qué interesa, si algo
o alguien no he tenido?...
¿Qué vale todo, si no estás conmigo?...
¡No necesito nada, si me amas
y si, dentro tuyo,
me mantienes vivo!...

Presbítero José Luis Carvajal

domingo, 7 de febrero de 2010




¡CUÁNTAS VECES...!



¡Cuántas veces, Jesús, te dejo de lado

y me encierro y no pienso al hermano...

Cuántas veces, sin poder explicarlo,

de Ti me olvido y parezco un lejano!...



¡Cuántas veces me enfrío y me aparto

y cuántas me canso temprano...

Porque no busco, porque no amo,

porque me pongo primero... y no abajo!...



¡Cuántas veces confieso lo mismo

y no avanzo y no soy distinto...

Cuántas veces, por esto mismo,

me fatigo y desanimo, querido Amigo!...



¡Cuántas veces empecé de nuevo

pero, Vos, Señor, no lo tienes en cuenta,

porque, aunque pobre y ciego,

tengo la mirada atenta...

Para renovar mis anhelos,

para renovar mis entregas!...



Pbro. José Luis Carvajal

jueves, 4 de febrero de 2010



¡QUE MI VIDA SEA..!

¡Que mi vida sea... una página en blanco,
donde haya sueños y no sólo trabajos;
gratuidades, y no sólo "mercados";
ilusiones, sin importar los "fracasos";
y asombros, llenos de "descansos"..!

¡Que me vida sea...amar sin condiciones;
gustar, saborear a Dios
y obedecerle, sin pretensiones..!

¡Que mi vida sea... un discipulado,
no creyéndome maestro, solo caminando al lado,
de quien no tiene canciones,
por vivir asustado..!

¡Que mi vida sea... llamado,
a vivir en comunión de corazones hermanos
y, aunque el propio corazón esté llagado,
igual se haga caricia y bendición,
para el hermano postrado,
herido o en pecado..!

Presbítero José Luis Carvajal

miércoles, 3 de febrero de 2010

"Yo les aseguro: si no cambian y no se hacen como niños,
no entrarán en el Reino de los Cielos.
Así pues, quien se haga
pequeño como este niño, ese es el mayor en
el Reino de los Cielos"
(Mt, 18, 3-4).





COMO UN NIÑO...


Como un niño frágil, te busco, Señor,
con mi llanto, con mi apuro...
y con mi canto.

¡Quiero ser niño, siempre, pero no "aniñado!..
"Estoy como un niño en brazos de su madre" (Sal 130)
Como quien confía y sólo no puede...
"¡Espera en el Señor, ahora y siempre!" (Sal 130)
Espera en Aquel, "que todo lo conoce
y todo lo puede"...

Lloro, río o no comprendo...
Como los niños que ignoran o son ignorados...
Así, me compadezco y comparto
con los más olvidados...

¡Como a niños explotados, sucios, marginados,
así, muchos dejan de lado
a millones de seres humanos!..
Y, encima, se creen maduros, y se piensan sabios...

¡Hace falta hacerse niño,
conocerse, pedir ayuda, esforzarse
y no creerse superado!...
Sencillos, no sabiendo todo, preguntando...
¡Y no tener tanto miedo, de salir humillados!..

Niños... necesitados... y no ser mal pensados.
¡Cuántas maravillas, si nos "hacemos como niños"
y no vivimos enfrentados!..

¡Sí, como niños!.. ¡Y un día el Reino de los Cielos,
y ya, desde ahora...un mundo nuevo!..

P. José Luis Carvajal

martes, 2 de febrero de 2010


EDUCAR ES...DAR

Educar es darse...
 y entregar:
                      saber, para adquirir;
                     valores, para asimilar
                   y verdades, para asumir...



Educar es exponerse...
                  Y, para trascender, hay que:
                       aceptar y corregir,
                       escuchar y asumir...

Educar es vivir:
             con fidelidad, para no desviarse;
           con misericordia, para no frustrar;
           con realidad, para no desanimarse
      y con espiritualidad, para no desesperar...

Educar es comprometerse,
porque, en la diversidad,
hay que saber quererse...
corriendo el riesgo de formar
y de "meterse"...
Para educar hay que concientizarse,
porque las personas lo merecen...
No alcanzan los contenidos,
hay que involucrarse;
por eso, no es tan sencillo,
ni educar, ni educarse...
¡Depende del amor con que se hace
y depende del amor con que se aprende!..



                                       Presbítero José Luis Carvajal

lunes, 1 de febrero de 2010





Yo experimento tu perdón cotidiano,
aquello que me permite estar a tu lado...
Tu Corazón, lleno de amor, se siente "obligado"
a darme su perdón, a regalarlo,
porque siempre me encuentras... necesitado.

Yo saboreo el saberme perdonado,
el sentirme limpio, por saberme amado.
Pues tus Palabras me han evocado:
todas tus ternuras, todos tus cuidados,
el cumplimiento de lo que me habías anunciado...

Yo agradezco, emocionado,
tu perdón cotidiano, tu perdón cercano,
que me hace más puro y liviano,
en el mismo camino, en que me había embarrado,
en el mismo pozo, en que estaba encerrado...

Yo busco tu perdón cotidiano,
aquello mismo que siempre he buscado...
¡Pues de nada sirven los trabajos humanos,
si no estás, tú Señor soñado,
si Tú no estás, vivo, en nuestros actos,
si no estás Tú, misericordiosamente "obsesionado"!..

P. José L. Carvajal