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viernes, 2 de septiembre de 2011

SEPTIEMBRE: MES DE LA BIBLIA

ESCUCHAR LA PALABRA (Oración) Marelo A. Murúa



Señor de la Vida, abre nuestro corazón a Tu Palabra.
Queremos anunciar Tu Reino y construirlo con nuestras vidas.
Queremos ser testigos de Tu amor y Tu proyecto para todos.

Ayúdanos a escuchar Tu Palabra, a leer y a rezar con la Biblia,
a contemplar la vida y la historia, para descubrir Tu propuesta
y caminar hacia Ti.

Tú Señor, que aprendiste de la mano de María,
la Virgen fiel, enséñanos a seguir su ejemplo.
Ella es Maestra de las cosas de Dios,
que guardaba en Su corazón lo que vivía, y meditaba en el silencio lo que iba descubriendo. María, mujer sencilla, que no entendía todo
pero se animó a decir sí a todo.

Ella nos enseña que, para vivir la fe,
hay que escuchar mucho,
hay que escuchar siempre...

Tú, Señor, que mostraste a los discípulos la necesidad
del encuentro con Dios, única compañía que acompaña todo,
muéstranos cómo seguir tus pasos.

Ayúdanos a buscar momentos para el diálogo con el Padre.
Enséñanos a percibir el aliento del Espíritu,
que sopla en nuestras vidas.

Guíanos al encuentro con
la Palabra, que espera en la Biblia.
Para descubrir nuevos caminos y revelar la presencia de Dios
en la vida y en la historia que vivimos.

Danos hambre y sed de Tu Palabra, cimiento verdadero
donde asentar un proyecto de vida, en la huella hacia el Reino.

Despierta en nosotros el gusto por la lectura cotidiana de la Biblia, para aprender a escuchar, a discernir y a recordar que estás cerca... que pasas a nuestro lado,
que caminas en nuestra historia...
y nos llamas para ser tus testigos y anunciar que es posible
un mundo distinto, más fraterno, humano, justo y en paz.

3 comentarios:

  1. Gracias por el post, este setiembre es de mucha importancia tanto por la fiesta de la natividad de Maria como por la Biblia.
    Te dejo un afectuoso saludo.

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  2. Cuando nos damos un tiempo en soledad, para meditar la Palabra, estamos llamando a Dios a sentarse a nuestro lado. Y El viene y se hace sentir en el Alma.
    En los momentos mas difíciles de mi vida, El siempre estuvo inspirando mis meditaciones. Ante cada pregunta que me hacía, desde mi interior, resonaba de inmediato la Respuesta Perfecta, la que mi alma necesitaba.
    Debemos aprender a amar el silencio y la lectura en soledad, por en esos momentos de intimidad, es cuando dejamos las máscaras sociales, y somos solo nosotros. Desde nuestra humildad lo llamamos y El acude amoroso a consolarnos, a iluminarnos, a darnos consejo.
    La Palabra tiene vida, cuando lo sentimos a El a nuestro lado, ayudándonos a interpretarla interiormente.
    Si no lo llamamos, el texto no nos dice nada.
    Le dejo un abrazo. Unidos siempre en el Amor a Cristo y María.

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  3. Señor,concèdeme la gracia de interpretar la Biblia, con tu ayuda y podamos seguir fielmente tu palabra. DTB, Padre Josè Luis

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